Calendarios y Karaoke

calendario

Tras leer varias veces el post anterior de Ainhoa y algún cambio de pareceres con ella creo que voy a continuar con el asunto, aunque como es lógico, mi forma de mirar el tema es bastante diferente. Este asunto me trae a la mente varios conceptos: el merchandising, la moda, el karaoke y el sexo.

Entre los ejemplos de calendarios que ha presentado en el post hay uno que me ha pillado de cerca, un club deportivo en el que sus deportistas han mostrado el resultado estético de sus duros entrenamientos y gracias a dicho calendario han conseguido un ingreso para su actividad. Digo que me ha cogido cerca ya que antes de dicho calendario estuve trabajando con ese club en la realización de su Plan Estratégico.

 

Merchandising

Habitualmente el objetivo es así de simple, lograr un nuevo ingreso para las  necesitadas arcas de los clubes. En definitiva, el calendario es parte del merchandising del club. Pero ¿qué es el merchandising?

En su concepción original «el merchandising (literalmente del inglés “mercancía”), o micro-mercadotecnia es la parte del marketing que tiene por objeto aumentar la rentabilidad en el punto de venta. Son actividades que estimulan la compra en el punto de venta. Es el conjunto de estudios y técnicas comerciales que permiten presentar el producto o servicio en las mejores condiciones, tanto físicas como sicológicas, al consumidor final. En contraposición a la presentación pasiva, se realiza una presentación activa del producto o servicio utilizando una amplia variedad de mecanismos que lo hacen más atractivo: colocación, presentación, etc.»

Sin embargo, el concepto de merchandising más conocido es otro: «Otra acepción del merchandising es la de objetos promocionales (también llamados “reclamos publicitarios”, en inglés tie-in porque están ligados a un producto). Varían en tamaño y valor, de acuerdo con los objetivos de la campaña de comunicación.» (Wikipedia).

Este concepto de merchandising, el de los productos promocionales, es una de las grandes vías de financiación para las grandes organizaciones deportivas. Un ejemplo espectacular lo tenemos en la página de la NBA, en la que podemos encontrar los artículos más extravagantes de nuestro equipo favorito.

Sin embargo, lo que me resulta curioso es la escasa capacidad de las entidades deportivas (y de las otras) para innovar y proponer nuevas alternativas de merchandising. Hace unos años, trabajando con otro club, lo que estaba de moda eran las pulseras de silicona gracias a Lance Armstrong. El mencionado club también sacó a la venta su pulserita personalizada.

 

Moda

Entiendo que cuando algo está de moda es muy fácil adecuarnos y aprovechar esa moda. Según el diccionario de la RAE, moda es un «uso, modo o costumbre que está en boga durante algún tiempo, o en determinado país, con especialidad en los trajes, telas y adornos, principalmente los recién introducidos.»

En Economía, habitualmente se relaciona la moda «con las maldades del capitalismo: esclaviza a la población y elimina la soberanía del consumidor. El individuo ya no es libre porque no elige por sí mismo, sino que su comportamiento depende de las grandes tendencias estéticas marcadas por las multinacionales». Bueno, tampoco hay que ser radical, en el fondo la moda nos facilita la vida. En el ejemplo de los clubes, si el presupuesto es ajustado y deben invertir un dinero en producir nuevos productos para vender, nada más seguro que hacerlo en productos que nos aseguren un venta fácil, aunque sepamos que puede haber productos/servicios que resulten más rentables.

 

Karaoke

Sin embargo, desde el punto de vista de algunos modernos gurús de la gestión, esto no es más que una tendencia al karaoke, a copiar fórmulas exitosas de otras organizaciones que nunca nos harán destacar. Simplemente nos permitirán estar en el pelotón de los mediocres.

Vale, nuestra entidad tiene un merchandising “simplón”, nos limitamos a ofrecer lo que otras organizaciones han puesto de moda, nos gusta el karaoke… pero ¿por qué esta moda de los desnudos dura tanto y hay tantas versiones de lo mismo? Pues por una idea básica del marketing: el sexo y el morbo venden.

 

Sexo

Muchas personas expertas están de acuerdo. Según Pedro López Anadón «Asistimos a un segundo destape pero con la singularidad de que ya no se desnudan sólo las actrices atrevidas, los súper guapísimos, sino que lo hace la gente más común. Es la socialización del desnudo… Todos somos mirones por naturaleza y nos encanta compararnos con nuestra amiga, con el vecino»… y si este vecino es la deportista a quien veo todos los días con su mochila yendo a entrenar o el bombero que vino a apagar el fuego del segundo, pues mejor.

Consecuencia, con los calendarios al desnudo hemos encontrado un cóctel perfecto para obtener un ingreso extra en las entidades deportivas: producto promocional sencillo, barato de producir, de moda y con el morbo suficiente como para que personas de un entorno cercano paguen por él. ¿Hasta cuándo seguirá funcionando? ¿Cómo evolucionará? ¿Nuevos productos eróticos con el escudo del club?

Foto:   popihmt
Artículo publicado originalmente el 11 de diciembre de 2008 en Avento.

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