Justificación desde la economía de la intervención pública en deporte

Peacekeeping - MINUSTAH

Los días 26, 27 y 28 hemos podido acudir a otro interesante Curso de Verano de la UPV en Donostia. El curso se titulaba:“Técnicas de análisis y evaluación de políticas públicas” y como su título indica, trataba de ofrecernos una muestra de los desarrollos técnicos y metodológicos del análisis económico de la eficiencia pública.

El tema da para mucho, ya que es un asunto de interés a todos los niveles y que lleva años aplicándose en diferentes políticas públicas, especialmente en las de contenido social; por lo que en este post me limitaré a hacer una primera justificación del porqué es necesaria la intervención pública en el deporte, tomando como base la ponencia de José de Hevia Payá centrada en la Educación.

Debo decir que el post tiene cierta carga de teoría económica, por lo que puede resultar un tanto duro para quien no esté familiarizado con estos conceptos, trataré de ser lo más claro posible.

Siguiendo el razonamiento de José de Hevia, la intervención pública se justifica por dos grandes motivos:

1. Fallos del mercado:

a) Existen efectos externos positivos de la actividad física. Cuando las personas realizan actividad física, el beneficio de la actividad afecta positivamente al resto de individuos, contribuyendo a : la regeneración de comunidades, la seguridad en dichas comunidades, la involucración del voluntariado, la salud, el desarrollo y la educación de los jóvenes, las economías locales, etc. Por estos motivos el rendimiento “social” de la actividad física es superior al “privado” obtenido por cada individuo, por lo que si dejásemos que los individuos invirtiesen en función de su rendimiento privado esta inversión sería menor que en función del rendimiento real obtenido por la sociedad.

b) Hay individuos que no estarán dispuestos a pagar el “precio de mercado” ya que el consumo de la actividad física tiene un carácter no rival.

c) La información con la que cuentan los individuos no es perfecta, hay múltiples incertidumbres sobre la viabilidad de las inversiones en deporte, su rendimiento, etc.

2. Problemas de Equidad:

d) Es muy difícil que un inversor privado invierta en individuos con grandes facultades para un deporte no mayoritario ya que no podrá esperar una rentabilidad a su inversión (en el caso del fútbol sí está ocurriendo mediante los Bonos sobre futbolistas, hablaré de ellos otro día). Si dicho individuo no cuenta con recursos suficientes para invertir en su propia carrera el país perderá un buen deportista, con la pérdida de beneficios “sociales” que ello acarrea.
Como he comentado, estos argumentos económicos justifican la intervención de los poderes públicos en el entramado deportivo, pero no es sólo el sector público quien interviene en el deporte para evitar esos fallos del mercado, también el tercer sector (voluntariado) es un importante corrector de dichos fallos, invirtiendo tiempo gratuitamente y solventando así una inversión privada insuficiente para mantener todo el sistema.

Artículo publicado originalmente el 1 de agosto de 2006.

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