Patios, plazas y escuelas activas

conEFtados

La semana que viene se celebra el “2º encuentro estatal sobre intercambio de experiencias en promoción de la actividad física y salud en la escuela” (#conEFtados). La organización me ha invitado a hacer una ponencia con el título “Hábitats para la Actividad Física”.

Mi intención inicial era hablar de la ciudad (aunque es válido para municipios de menor tamaño) como entorno determinante de los niveles de actividad física de la población. La idea era plantear el entorno municipal desde tres dimensiones generales del hábitat humano: físico, social y político.

Pero efectivamente, esa era mi intención inicial. Según pasan los días y se va acercando la fecha, y dado el marco general del encuentro, me siento más tentado de reorientar la ponencia para centrarme en el papel de la escuela en una ciudad activa.

Sobre esta cuestión ya he escrito dos post:

En este quiero centrarme en la dimensión física del centro escolar, en su diseño y su encaje urbanístico dentro de la ciudad.

El diseño de la escuela

“¿Usted con qué relacionaría una fila de salones a puerta cerrada con un corredor en el que no se puede estar sin permiso y una campana que ordena entrar, salir, terminar o comenzar las clases?” Esta pregunta la hace el arquitecto estadounidense Frank Locke, especialista en arquitectura educacional. Quienes diseñaron cárceles, también diseñaron colegios.

En la misma línea, tal como señala el mismo artículo, Anatxu Zabalbeascoa afirma que “los mejores espacios educativos son los que han sido diseñados para todos, no solo para el ideal físico o psíquico de alumno, los que establecen una relación con el lugar y con el mundo exterior en vez de aislar, los que son flexibles y se pueden reinventar”.

También se cita un estupendo artículo de Judit Carrera en el que la politóloga escribe sobre cómo Finlandia “concibe las escuelas como espacios simultáneamente urbanos, educativos y políticos” y que las escuelas son entendidas “como un auténtico espacio público, las escuelas son lugares de un alto valor simbólico y político”.

No voy a entrar en las consideraciones educativas que este tipo de arquitectura tiene en el proceso de desarrollo de las y los estudiantes. No tengo ni idea de eso, la verdad. Sin embargo, sí que me gustaría resaltar que ese modelo “carcelario” tiene importantes consecuencias en los niveles de sedentarismo de niñas, niños y docentes, reduciendo la posibilidad de moverse a los escasos momentos entre clases y a los tiempos de recreo. Lo positivo es que las mismas propuestas son válidas desde ambos enfoques. Los espacios abiertos y flexibles que incentivan el encuentro y la colaboración, impulsan a su vez el movimiento.

El diseño de los patios y zonas de juego

Otro aspecto interesante es el diseño de las zonas de juego. En lo que respecta a las superficies de estas zonas, en una investigación Henriette Bondo Andersen y su equipo (2015)[1] observaron que niños y niñas (es importante la perspectiva de género en esta cuestión, como incide Urbes for All) practicaban más ejercicio en las zonas con hierba o áreas de juegos. Los patios de cemento, en cambio, incitaban a una mayor pasividad.

actividadeszonasrecreo

Fuente: Nuwer (2015)

En cuanto al diseño, destacaría el trabajo de Rosan Bosch en la Skåde School en Århus (Dinamarca). Este parque combina el juego, el deporte y la imaginación, y ofrece una amplia gama de instalaciones que impulsan a la actividad física. Pone especial atención en generar opciones para niñas, niños y personas mayores, así como en crear áreas de socialización.

children_at_climbing_wall

Pero no todos estos diseños requieren de grandes inversiones. Un buen diseño aplicado con unas simples pinturas en el suelo puede tener un gran impacto en la calidad del juego y la actividad física en estas zonas. El caso cercano de la Plaza Puiana en Irun (Gipuzkoa), dentro del proyecto ArtSasoi, o la “Zona de Juego” en Houston son buenos ejemplos de ello.

artsasoi

ArtSasoi: Instalaciones deportivas pintadas en el suelo de una plaza de Irun

ZonadeJuego

“Zona de Juego”, En Houston

Pero ojo, en este tipo de proyectos un buen diseño es fundamental. No pensemos que con pintar un barco o un tres en raya vale. Una de las claves de estos diseños es que deben incentivar la improvisación de juegos y permitir diferentes interpretaciones de las marcas y espacios. Por otra parte, Nicola D. Ridgers y su equipo (2010)[2] encontraron evidencias de que el efecto de este tipo de intervenciones dura unos seis meses, tras los cuales parece recomendable modificar el diseño. Bueno, sólo es pintura. Es barato.

Los patios abiertos

Respecto al encaje urbanístico de la escuela en la ciudad, existen numerosos trabajos de investigación y recomendaciones que apoyan la apertura de los patios de los centros escolares para el uso comunitario fuera de las horas escolares. En USA han elaborado una guía para ayudar a poner en marcha estos procesos de apertura.

Los patios son recursos valiosos, especialmente en áreas urbanas muy densa, que además de evitar inversiones y gastos en instalaciones deportivas, pueden contribuir a la convivencia, favorecer la relación social y constituir espacios de referencia en los barrios de la ciudad. Esta fue la justificación para la puesta en marcha del programa Patioetan Sasoi en Irun (Gipuzkoa).

Si bien reconozco que en algunos municipios me he encontrado con reticencias por cuestiones relacionadas con la seguridad, la limpieza o el vandalismo; mediante procesos de diálogo y negociación hemos alcanzado fórmulas de convenio que suponían menores costes económicos al ayuntamiento e interesantes resultados sociales en el marco de la escuela.

Los patios-plaza

Con patio-plaza me refiero a aquellos espacios urbanos que cumplen las funciones tanto de patio escolar como de plaza pública. Este tipo de espacios son habituales en pueblos pequeños; sin embargo el caso de la escuela Ángel Baixeras, en el barrio Gòtic de Barcelona, es un buen ejemplo de que también puede ser aplicable en ciudades grandes a una escala de barrio.

Posiblemente los patios-plaza sean los casos más sobresalientes (y bonitos) de integración entre el espacio de la escuela y el espacio público.

Sobre estos casos he tenido un interesante intercambio de mensajes esta mañana con José A. Duarte de LUB y David Cerro de la Universidad de Extremadura. Les comentaba que la plaza de al lado de mi casa es así. Hace unos años la escuela se quedó pequeña e instaló a las clases de preescolar de 5 años en unos bajos de esa plaza. La plaza cuenta con un parque infantil, frontones pequeños, una mini-cancha de futbito y baloncesto, mesa de ping-pong, zonas de césped, arbolado… No hay cierres, vallas, ni nada que diferencie los espacios. El patio de juegos es la plaza pública.

Esa plaza se convierte en el microcosmos en el que pasan la mayor parte del día niños y niñas de 5 años durante ese año. A primera hora de la mañana juegan antes de entrar a la escuela. Salen en la hora de recreo. Juegan a mediodía después del comedor y cuando salen de clase, siguen allí un rato ya que sus madres/padres pueden estar con ellos o tomando algo en alguna de las cafeterías y terrazas que hay allí dentro. En muchas ocasiones también puedes verlos el fin de semana, ya que la plaza se convierte en un punto de referencia para el encuentro. La plaza es suya.

Bidebieta

Patio-plaza de al lado de casa 

Volviendo al comienzo de este artículo. Esta es la duda con la que me encuentro: si mantener el tema inicial de la ponencia y hablar del espacio urbano en general (ya he entregado el abstract de la ponencia), o cambiarlo y centrarme en el papel de la escuela dentro de ese concepto de ciudad activa. Reconozco que la motivación principal de este post es la esperanza de que alguien de la organización de #conEFtados lo lea y me dé su opinión al respecto.

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[1] Andersen, H.B (2015) Objectively measured differences in physical activity in five types of schoolyard area. En Landscape and Urban Planning, Volume 134, Pages 1-240 (February 2015)

[2] Ridgers, N.D; Fairclough, S.J; Stratton, G. (2010) Twelve-Month Effects of a Playground Intervention on Children’s Morning and Lunchtime Recess Physical Activity Levels. En Journal of Physical Activity and Health, 2010, 7, 167-175

2 Respuestas a “Patios, plazas y escuelas activas

  1. Hola Juanma, no soy de la organización del conEFtados, pero estaré de asistente, y si te sirve mi opinión allá va:
    Me encantaría que te centraras en la escuela principalmente, que es donde nos desenvolvemos la mayoría de asistentes.
    Saludos!!

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