Pensando nuevos modelos para el deporte

Vallas

Desde hace tiempo llevo dándole vueltas al necesario cambio de modelo que requiere el deporte en casi todos sus niveles. Creo que desde hace años el deporte, tanto el municipal, el federado y la mayoría del profesional, dan muestras de seguir un modelo agotado y mantenido artificialmente. No me refiero a que no deban recibir un apoyo de recursos públicos (ya argumenté su interés aquí), sino a que este modelo tiene muy pocas perspectivas de recuperarse por sí mismo y con la situación y expectativas económicas de las Administraciones, el soporte económico seguirá reduciéndose.

Hay mucho por investigar, reflexionar, probar y corregir en este campo, pero creo que el deporte en la mayoría de las ocasiones ha imitado modelos empresariales cerrados, jerárquicos, incluso tayloristas, poco acordes al carácter social, lúdico y participativo que deberían estar presentes.

Muchas de estas reflexiones pude compartirlas ayer con Julen, en una comida que asentó el estómago y removió las neuronas y que posteriormente se revolucionaron más al escuchar a Manu Fernández hablar sobre Urbanismo Adaptativo en la jornada de Berreibar.

Todas estas ideas dan mucho juego que me gustaría ir desenredando, o seguramente enredando más; pero ahora me gustaría lanzar un planteamiento de inicio y lanzar el testigo a quienes quieran pensar sobre ello.

Algunas de las características del modelo del deporte actual han sido:

  • Excesivamente enfocado en el deporte y no tanto en la actividad física desde una perspectiva global. Ya sé que hablo del “modelo del deporte”, pero creo que es necesario saltar esa barrera, mirar un poco más allá del concepto deporte, ampliar al foco y mirar la actividad física. El deporte es una manifestación más dentro del concepto de actividad física, pero no la única, y mucho menos la mayoritaria. En el proyecto Aktibili y en otros proyectos a nivel municipal hemos tratado de saltar esa barrera y abrir el enfoque al concepto global de actividad física. Tras ese salto, podemos ver un mundo de posibilidades, una amplia gama de colores que nos llevará a buscar puntos de encuentro con otros ámbitos como la cultura, el urbanismo, el medio ambiente, los servicios sociales, la igualdad, la movilidad, el trabajo, la educación…
  • Limitado a prácticas deportivas reconocidas. Por un lado hablamos de “modalidades” (ciclismo, fútbol, remo…) o “servicios” (spinning, pilates, fitness…). Es cierto que los tipos de práctica van cambiando, especialmente los “servicios”; sin embargo la realidad nos demuestra que las personas quieren probar cosas nuevas, cambiar constantemente, no limitarse a una sola actividad y sin demasiadas reglas. Frente a esto, Juan Aldaz nos habla de “la práctica de actividad física como hábito líquido”.
  • Enfoque de oferta y demanda. Clubes, federaciones, polideportivos, gimnasios, etc, nos ofrecen una o varias actividades, con unos horarios y unas reglas. Quien quiera que lo haga y quien no que se busque otra cosa. En ocasiones permiten a sus deportistas o clientes/as proponer nuevas actividades y si es posible “se incluirán en la oferta”. En otros ámbitos como la cultura o el urbanismo, vemos que las personas pueden y quieren asumir papeles más activos. Por poner un símil, es dejar de limitarse a organizar conciertos y exposiciones y facilitar la creación musical y artística a las personas que lo deseen.
  • Fomentado vía precios. Muchos de los clubes deportivos no cobran a sus federados/as, los precios de los polideportivos no alcanzan a cubrir el coste de mantenimiento. La frase habitual ha sido “si subimos las cuotas mucha gente dejaría de hacer deporte”. En el V Congreso del Deporte en Euskadi tuve ocasión de presentar una comunicación sobre “El Precio y el Valor del deporte” y las reflexiones posteriores se centraron en este asunto ¿qué podemos hacer si las personas no valoran lo suficiente nuestros servicios? No soy un neoliberal, pero en la iniciativa privada esa situación sólo nos deja dos alternativas: modificar la propuesta de valor (oferta que realizamos) o cerrar. En la iniciativa pública, cuando no queda dinero para soportar los déficits, las alternativas son las mismas.
  • Excesivamente basado en lo material y poco en lo inmaterial, en el “hardware” y no en el “software”. Muy centrado en las instalaciones deportivas, los equipamientos y los materiales de práctica y menos en las actividades. Este enfoque nos ha llevado a encontrarnos con instalaciones sobredimensionadas y equipamientos ociosos. Hemos construido instalaciones, no hemos estudiado la posibilidad de reutilizar otras ya existentes y nos hemos olvidado del espacio público (¡cuánto juego da esto!)

Bueno, en esta entrada no quiero extenderme más, la dejo como continuación de la que ha escrito Julen y, espero, sirva como comienzo de una serie de reflexiones que puedan llevarnos a plantear nuevas formas de entender el ¿deporte? NO, sólo eso no, la actividad física.

Imagen:  National Library of Australia Commons

2 Respuestas a “Pensando nuevos modelos para el deporte

  1. Gran artículo Juanma! Seguimos los paradigmas y nos cuesta y le cuesta a la sociedad deportiva cambiar hábitos. Gestiono un club de tenis y pádel sobre todo enfocado a la escuela de niños. El próximo curso empezaremos una especie de revolución entre los niños de 3 a 6 años cambiando el modelo de clase de tenis típica por clase de educación deportiva introduciendo elementos de psicomotricidad pero sobre todo de enseñanza de valores: respeto, sacrificio, cooperación, etc. Queremos que nuestros niños a esas edades capten rutinas que más tarde le valgan no sólo para el tenis sino para cualquier actividad física. Hemos decidido apostar e innovar en este sentido y como comentas, aún hay mucho terreno donde explorar e investigar. Saludos.

  2. Gracias Rubén, tendemos a pensar que la innovación viene por la vía tecnológica y esto no es necesariamente así.
    Como bien dices hay que buscar enfoques nuevos tanto en la forma de hacer deporte como en el modo de gestionarlo.
    Creo que la revisión y colaboración con otras disciplinas y especialidades, muchas veces alejadas de nuestro ámbito de actuación nos puede dar buenas ideas para esta reorientación.
    Los gustos han cambiado y seguirán cambiando y sin embargo mantenemos estructuras y modos de trabajo similares a los que seguíamos hace años. El primer paso será entender esta necesidad de cambio y el siguiente probar nuevas fórmulas, equivocarnos y aprender hasta que demos con una buena. Emplearla mientras funcione pero seguir atentos a los cambios para volver a cambiarla cuando sea necesario. Es duro, pero creo que esos son los tiempos en que vivimos.
    Saludos

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